14 comentarios el “Crítica en 1 minuto: La Vida de Adèle

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  2. Sinceramente, para que se hagan películas lésbicas como ésta prefiero que no se haga ninguna… porque mucho decir que visibilizan y normalizan pero parece que nadie ve que en realidad estamos en lo de siempre: las relaciones entre mujeres se convierten en objetos de morbo masculino y en escenitas degradantes de tetas y coños antes que en cualquier otra cosa, y eso es más un retroceso que un avance.
    Soy lesbiana y estoy muy harta de escuchar tantas alabanzas absurdas a esta película que no es más que el desahogo pornográfico de las obsesiones de un director déspota. Fui a verla ilusionadísima porque el cómic me había encantado y tenía las esperanzas de encontrarme con algo igual de bueno o quizá mejor, pero no puedo expresar mi sorpresa al encontrarme tamaña basura… Quince minutos de porno lésbico completamente gratuito e injustificado que ensucian el resto del metraje y actúan a modo de llamada de atención desesperada (así como llamada a la recaudación, a la audiencia y a la crítica masculina) para disculpar tres horas insustanciales, desaprovechadas y vacías, con lo que podía haber dado de sí una temática inicial tan fantástica. El director sólo se preocupó de rodar tijeras y cunnilingus, no hay rastro de la profundidad de la novela gráfica, de su estética cautivante, de su buen gusto, de su sensibilidad, de su despliegue en cuanto a temas y motivos… sólo sexo explícito, poses ridículas y morbo facilón para arrastrar a la gente a verla y convertirla en vouyers.
    Sin esas largas escenas de sexo la película habría ganado en dignidad y fuerza, precisamente es contraproducente a su causa este excesivo regodeo. En lugar de estas escenas (o de gran parte de ellas) se podría haber aprovechado metraje e incluir, por ejemplo, una escena de ataque homófobo de los que están tan tristemente vigentes en Francia u otros países europeos, eso sí contribuiría a una mayor sensibilización del público y no una escena como la de las tijeras con la que la película cae en el ridículo, se descalifica a sí misma y le da la razón a quienes afirman que es pornografía mostrada sólo con el propósito de excitar. ¿Cuál es la intención si no de regodearse de tal manera? ¿Si no vemos ocho orgasmos no entendemos la pasión entre ambas protagonistas? ¿O la “necesidad” de meter estos quince minutos de sexo salvaje era porque si no nadie aguantaría tres horas soporíferas viendo a una actriz con cara de empanada?
    Me pregunto cómo es posible que nadie (o muy pocos) vean lo que es en realidad esta película: una fantasía pornográfica de un director heterosexual, basándose en un juicio apriorístico de cómo follan dos lesbianas que no es más que su propio deseo puesto en imágenes (y además tiránicamente, en plan “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo mientras babeo). De haber sido dos hombres los protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría sido tan brillante para los críticos. Si la pareja hubiera sido heterosexual y si el sexo, aunque realista, hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes…
    Por eso, lo que me escama de todo esto (aparte de que me es imposible simpatizar con un señor que ha hecho que sus actrices se sientan poco menos que abusadas…) es que el director ha reducido una historia compleja sobre el amor, la amistad, la intimidad… en una larguísima escena de sexo hecha desde el punto de vista de un observador masculino y heterosexual (qué sorpresa) que reduce a las lesbianas y a las mujeres en general en objetos hipersexualizados cuyas prácticas sexuales son y deben ser aquellas que despiertan los deseos de este público en particular. Como siempre, se reduce a las mujeres (lesbianas o no) a lo mismo. Objetos. Objetos con los que vender, comerciar, excitar… objetos masturbatorios y poco más.
    Esta película no hace ningún favor a la causa homosexual, más bien todo lo contrario.

    • Buenas tardes Paula. En primer lugar agradecerte la participación en el blog, muy amable por tu parte tomarte la molestia de escribir un comentario así con todo el tiempo que te habrá llevado.
      Y en segundo lugar decirte que yo soy un hombre hetero, que ni por asomo tengo tu visión de la homosexualidad porque tú lo vives en primera persona y que estoy de acuerdo en muchas de las cosas que dices.
      Personalmente ya dije en mi crítica que a mí las escenas de sexo me sobraban y que la película me hubiera gustado lo mismo sin ellas. Creo como tú qué el director se excede, convierte a las chicas en objetos y tal vez degrade sus relaciones a meros pasatiempos sexualidad en algunos momentos. A mí sí me gustó mucho la protagonista, pero ya es una opinión cinematográfica, creo que la historia está muy bien y que la polémica era lo que se buscaba para darla más a conocer. Está claro que se consiguió.
      No conozco el cómic, pero sé que se está preparando la segunda parte, así que supongo que la polémica surgirá de nuevo.
      Yo no puedo hacer más que respetar tu opinión, compartir el 90% de cosas de las que dices y decir que la peli me encantó, cosas que creo que sean incompatibles.
      Un saludo y de nuevo gracias por leerme.

  3. Hola, Ricky. Me alegro mucho de que mi punto de vista (que es el de muchas lesbianas también) ayude a entender por qué tanta indignación justificada con esta película, por eso mismo me extiendo tanto en dar explicaciones de lo que considero que es un enfado lógico (el que también siente la propia autora del cómic) y no una pura histeria “porque sí”.
    Te recomiendo encarecidamente que leas el cómic original para que compruebes la diferencia por ti mismo en todo cuanto afirmo: claro que hay sexo, de hecho nadie niega la necesidad de que lo haya, pero está tratado de una manera completamente diferente: con buen gusto, sensibilidad y respeto. Son escenas estéticas y realistas, no tan facilonas, exageradas y burdas como en la película, donde la mirada masculina y casi onanista se delata por sí sola. La autora, Julie Maroh, también expresó su indignación al respecto. Conste, insisto, que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como “arte”. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual.
    Ten por seguro que si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” o una historia de amor con dos hombres como protagonistas, ni de coña se habría recreado tanto. Es por este cúmulo de circunstancias por el que las lesbianas nos sentimos tan ofendidas: se nos reduce siempre a lo mismo, al mismo papel de objetos destinados a dar placer o morbo a la audiencia… Es curioso que las mayores alabanzas procedan, justamente, de hombres heterosexuales; las mujeres, heteros o lesbianas, la ponen bastante peor y son mucho más críticas. Será quizá porque la cosificación sexual de la mujer es algo tan enquistado en nuestra sociedad, en todos los ámbitos, lo tenemos tan admitido, que ni se permite darle la vuelta cuando alguien lo cuestiona (y entonces, de hacerlo, se nos tacha de histéricas, mojigatas o estrechas de mente, como si confundiéramos “abiertos de mente” con “necesidad de mostrar sexo explícito”) y, como siempre, se visibiliza a las lesbianas sólo para la consecución del placer masculino; se las muestra como objetos sexuales en la pantalla con la hipócrita excusa de que es necesario ver esas escenas pornográficas para entender la vida de la protagonista. Y así, la vida de Adèle se queda reducida a “La vida sexual de Adèle”. Una película fácil, vulgar, pornográfica, con todo lo que podía haber dado de sí (no se dedica apenas atención a la lucha interior de la protagonista, a los conflictos con sus padres y amigas ni la solución a los mismos, no se incide en la necesidad de una mayor visibilización y normalización, etc.)… Es verdaderamente una lástima.
    Muchas gracias por tu respuesta y saludos 🙂

    • Hola de nuevo. Justo la semana pasada tuve esta conversación con una amiga y llegamos casi a la misma conclusión. Que algunas partes de la peli quedaban cajas como la relación con sus padres y sus amigas.
      En lo que sí vamos a discrepar es en que yo no creo que las escenas de sexo sean necesarias más allá de cierto límite. Y no creo que sea por una visión de la mujer como objeto, de hecho en la escena hetero casi se recrea igual. Es que no creo que sean necesarias para la historia más allá de que es una chica descubriendo algo nuevo para ella.
      Creo que es más por la visión que el director tiene de la historia, muy alejada de lo que a mí me inspiró. De hecho en la escena del restaurante final no sé qué pintaban esas manos debajo de la mesa. Creo que quiso dejar claro que era una peli altamente sexual cuando lo que debía ser es altamente sensual.
      Y te digo esto porque me gustó mucho y la volví a ver con otros ojos, ya extrayendome de polémicas y prejuicios. Sinceramente creo que la peli es mejor de lo que el director cree, pero es sólo mi opinión claro.
      Tu punto de vista es muy diferente por muchos motivos y es entendible. Ah! Y con dos hombres NUNCA se haría una peli como esta o ‘habitación en Roma’, eso es muy cierto. Este es el mundo en el que vivimos, tristemente.
      Un saludo y gracias de nuevo.

  4. Hola, yo pienso lo mismo: creo que ésta es una película plagada de tópicos facilones sobre homosexualidad con un guión naïf e inocentón en exceso que camufla sus carencias bajo toneladas de sexo explícito innecesario y planos de “visión masculina” absolutamente injustificados y que te recuerdan desde las primeras escenas que esta película de lesbianas “huele a polla” por los cuatro costados (lo que viene a decir que se nota a legua que está dirigida por un hombre). No me extraña nada que las actrices esté tan furiosas con el director; el montaje final de esas escenas de sexo roza el ridículo.
    Me acuerdo de Fucking Amal, de Lukas Moodyson, que con una película inocente sobre lesbianas, y que dura la mitad de tiempo, logra transmitir bastante más de lo que logra Adele en tres larguisimas horas.

    • Hola Silvia. Tal y como le dije a Paula, estoy de acuerdo en mucho de lo que dices. Y también como le dije a ella, a mí personalmente me gustó y la actriz principal me encantó, pero como dije no me detuve en eso necesariamente. Entiendo que es la parte de la peli que llama más la atención, pero como queda bien reflejado en la crítica, en mi opinión las escenas de sexo deberían haberse limitado mucho más, con lo que también habrían reducido el metraje y la peli no hubiera sido tan larga, otro de los defectos que le encontré.
      En lo que dices de Fucking Amal, creo que no es de la misma calidad que La Vida de Adèle. Aunque me pareció una peli entretenida, creo que una era para un público más juvenil que la que nos trae aquí.
      Esperando que entiendas mi postura y agradeciéndote que te hayas molestado en escribir en el blog, un saludo.

      • Gracias por tu respuesta, Ricky. Yo creo sinceramente que Kechiche no quiso desarrollar con la misma extensión y profundidad ningún otro tema más que el sexual, disfrazando tal cantidad exagerada de escenas pornográficas bajo tres horas de “cine” y “arte”. El director parece que sólo se dirige a un público específico para que alabe su obra. Podía haber hecho una verdadera maravilla, pero se dejó cegar por el sexo y eso probablemente es el primer punto de inflexión donde se arruina la película. No es tanto cuestión de gustos como de puro sentido común y de saber ver las intenciones morbosas y comerciales…
        Una de las pruebas de esto, que es además otro de mis principales motivos de queja y frustración, es la escena suprimida en el montaje final de los padres de Adèle echándola de casa cuando la pillan en la cama con Emma, que en el cómic marca un punto de inflexión importantísimo en la vida de la protagonista y así debería haber sido igualmente en la película para entender mejor su desamparo y su soledad. Esta escena sí que es vital para la trama y no la de las tijeras, por ejemplo, a la que se dedica una atención que roza el ridículo. ¿Por qué se suprimió entonces? ¿Para darle más minutos al sexo? ¿Es que no eran suficientes? Resulta incomprensible. Si sabes darme una explicación a esto te lo agradecería, porque yo no la encuentro y me da mucha rabia que se haya eliminado una escena tan importante.

      • Pues te voy a ser claro y directo. Yo no he leído el cómic y sí eché de menos alguna explicación a muchas cosas de la evolución de Adèle, pero si se suprimió esa escena no creo que fuera para darle más sexo, sería por otros motivos.
        Lo que también tienes que tener en cuenta es que sin todas esas escenas la peli no habría llegado a todos los cines del mundo con el éxito que lo hizo. El cine es un arte, pero también un negocio. Y todos sabemos que el mundo se mueve en muchas ocasiones por la lujuria. Ahí tienes series como Juego de Tronos, Spartacus, vikingos y muchas otras que cada vez meten más escenas de sexo. No creo que el hecho de que sean chicas influya, el caso es ver carne. A mí no me disgusta mientras se haga bien, pero como ya te dije creo que en esta peli fue excesivo.
        Espero haberte respondido Silvia y espero que mi opinión te parezca coherente. Un saludo y de nuevo mil gracias por la participación y por leer este humilde blog.

  5. He de decir que esta es la película más machista que he visto en mi vida… Además de ser un bodrio de película, aburridísima, interminable, deshilvanada y absurda, tiene la desfachatez de frivolizar hasta extremos increíbles con las relaciones homosexuales entre mujeres. No se la recomiendo a nadie, toda ella me parece una predecible y tópica fantasía masculina.
    Sobre ella se ha discutido mucho sobre que si no es pornográfica, que si las escenas sexuales son gratuitas o no, que la historia original fue escrita por una mujer lesbiana y un hombre heterosexual se ha encargado de degradarla (cosa en la que estoy de acuerdo), que si en realidad está mostrando la realidad de cualquier relación, no sólo homosexual, blablablá. Pues que nadie se lleve a engaño, puesto que como suele decirse, “la respuesta más obvia es siempre la correcta”: la película puede parecer pornográfica y tener escenas gratuitamente morbosas, pero ES realmente una película pornográfica y gratuitamente morbosa.

    • Hola Karma. No eres la única persona que piensa así. Personalmente a mí sí me gustó, y creo que reducir una peli de cerca de 3 horas a una cosa pornográfica y morbosa por apenas 15 minutos de sexos es elevar a una categoría inmerecida a la peli.
      No obstante, respeto tu opinión. Un saludo.

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  7. ¿Por qué tantas lesbianas estamos en contra de esta película? Aquí enumeramos las razones:
    – Fomenta tópicos machistas y morbo gratuito.
    – Vulgariza impunemente la maravillosa obra original, #Elazuleselcolormascalido, de #JulieMaroh, y la sexualiza convirtiéndola en basura.
    – Reduce la imagen de las lesbianas a mera pornografía para hombres y la relación entre ellas a una frívola fantasía machista.
    – Cosifica y explota a las actrices, #LeaSeydoux y #AdeleExarchopoulos, para hacer de ellas simples objetos masturbatorios.
    – Ningunea todos los temas profundos del cómic original, así como su buen gusto y sensibilidad, sacrificando su importancia para centrarse únicamente en la explicitud de unas larguísimas escenas sexuales totalmente innecesarias para la trama.
    – Intenta convencer al espectador de que estas escenas son imprescindibles para entender la vida de la protagonista, y en cambio no se regodea ni la décima parte con las escenas de cama heterosexuales (también supuestamente importantes para entender la vida de la protagonista y su evolución).
    – Convierte la visibilización y normalización lésbica en puro morbo para voyeurs y pajilleros.
    – #AbdelatifKechiche demuestra una total falta de respeto hacia la idea original concebida por la autora.
    – Es una película mediocre premiada y alabada injustamente sólo por su reclamo sexual, sin el cual la historia no destaca por nada y habría pasado completamente desapercibida.
    – Es ofensiva para las lesbianas, utilizadas una vez más para lo mismo de siempre: la consecución del placer masculino.
    – Toma por idiota al espectador queriendo venderle una supuesta gran historia de amor que no es más que vulgar pornografía.
    – Desaprovecha un fantástico material original y lo que podía haber sido una valiosa y memorable obra de referencia queda reducida al reclamo fácil y comercial.
    – Todo lo anterior se corrobora también con las eróticas fotos promocionales y la sexualizada campaña de publicidad.

    • Hola!! Como habrán podido leer en la crcrítica ya expresé mi opinión al respecto de las escenas de sexo totalmente prescindible. Al desconocer el cómic original no sé si mi crítica hubiera sido diferente, supongo que sí. Lo único que puedo decir es que a mí la peli me gustó bastante por su argumento y por la protagonista, pero para gustos los colores. Un saludo

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